Ingredientes:
- 1 taza de leche
- 1 taza de agua
- 1 taza de aceite de girasol
- 1 taza de vino blanco
- 1 sobre de levadura royal
- 1 pizca de sal
- la harina que admita
- Aceite de girasol o cualquier aceite que no tenga un sabor muy intenso.
- Azúcar (mejor si es glass)
Preparación
Hay muchas recetas por ahí rondando, aquí dejo la de mi santa madre.
Mezclamos los ingredientes líquidos y añadimos la levadura y la sal. Luego poco a poco vamos añadiendo el harina hasta que tengamos una masa consistente.
Dejaremos la masa durmiendo con un trapo húmedo sobre ella en el frigorífico durante una hora.
Después la extendemos y ponemos a calentar aceite. La cortamos en trocitos pequeños; no hay tallas ni formas concretas. Eso va al gusto.
Freimos las orejas en la sartén con aceite que hemos calentado minutos antes. Las dejamos friendo unos segundos, en cuanto empiecen a dorarse las sacamos, las ponemos a escurrir en papel absorbente de cocina y espolvoreamos azúcar por encima.
Personalmente me gusta más con azúcar glass, pero eso va en gustos.